
El amor de un ser enviado a predicar
olvida la existencia de sí mismo
despierta tan temprano su amor, de rodillas su corazón rebosa en gratitud
Día tras día sus zapatos por caminos polvorientos, luz de esperanza dan guerreros de la verdad, cantan himnos con amor, sus voces brotan lágrimas esperadas para escuchar al Salvador.
Años de su vida dan, años de gratitud ganarán, sus voces el afligido escucha
la luz de la sonrisa delata felicidad
Son ángeles con camisa blanca y corbatas diversas, en sus manos llevan libros especiales que en unión a su voz testifican del amor de un Padre amoroso
Lejos de casa las oraciones de mamá protegen su día, abrazos y besos incontables esperan con ansias su regreso, su honor se halla en el amor que esos seres profesan.
La humildad con la que cierran sus ojos cada noche, es la misma de cada día al pedir por fuerza, su amor inquebrantable ha hecho que salgan de casa para bendecir seres.
En sol y lluvia, nieve y polvo sus pies recorren distancias largas para encontrar amigos de vida, seres traídos a la tierra para ser enseñados por almas puras.
Un plato de comida , una tarjeta, o un correo aumentan el amor de un misionero, seres bellos que caminan por amor , sufren por otros y aman tanto que no logran contenerlo en el corazón , así que partículas de amor recorren para otros, destellos de amor llegan a su hogar y su familia.
- Christopher Morales ( Elder Morales)
